El increíble tango acuático de una bailarina española a 10 metros de profundidad | Vídeo

El increíble tango acuático de una bailarina española a 10 metros de profundidad | Vídeo

El tango se sumerge. El fotógrafo Bastien Soleil es el autor de 'Tang'O' y la bailarina española Ariadna Hafez su protagonista. Una danza bajo el agua realizada sin bombonas de oxígeno y para la que se necesitaron casi 500 inmersiones, incluidos los ensayos. Una coreografía que tuvo como escenario la piscina Y-40, a 10 metros de profundidad

Hablar de Tango es hacerlo de Buenos Aires. Las calles de la capital argentina pudieron ser testigo de su nacimiento, aunque también las de Rosario, Avellaneda o Montevideo. Pero, son los barrios porteños los que han llevado a esta danza al imaginario mundial. Los coloridos edificios de La Boca resguardan a las parejas tangueras que bailan en las aceras. Abasto suena a Carlos Gardel. San Telmo es hogar de tanguerías como El Viejo Almacén o El Querandí. De las cantinas y el asfalto al Teatro Colón. De Argentina al resto del mundo.

El tango fue la respuesta para el fotógrafo Bastien Soleil y la bailarina Ariadna Hafez. El artista tenía un proyecto en mente y no dudó en contactar por redes sociales con la joven. Era la candidata ideal. Los dos compartían una pasión: el agua y todo lo que se puede hacer bajo ella.

Soleil centra su obra en tomar imágenes en las profundidades. Crear auténticas representaciones teatrales en el mar o la piscina. Su escenario es el medio acuático. Un mundo al que se adentra con la cámara desde hace un año. "Descubrí el buceo sin bombona hace seis años y me convertí en instructor hace cinco. La fotografía submarina era una afición que se transformó en algo mucho más serio", explica a Sputnik Mundo.

Al igual que al fotógrafo francés, el arte en el agua también interesa a Hafez. Nacida en Gran Canaria, su relación con el océano siempre fue de cercanía. La danza es su forma de vida, profesión a la que ha dado 12 años de su vida. Los últimos en el cabaret Lío Ibiza. "Es el trabajo de mis sueños", resalta la bailarina a Sputnik Mundo. Ocupación que ha combinado con el agua.

"Un día grabé un cortometraje llamado Casiopea que era íntegro debajo del agua. Ahí me di cuenta que me encantaba bailar y hacerlo bajo la superficie. Se convirtió en una parte fundamental de mi vida", señala.

Desde entonces, no ha parado de tomar cursos de apnea. La canaria no duda en sumergirse cuando tiene la oportunidad. Hafez ha nadado con tiburones y ballenas. También ha explorado los barcos hundidos de Bahamas. Lo hace a pulmón. "No mido mucho el tiempo, pero la última vez que hice apnea estática llegué a los cuatro minutos. Dos minutos y medio en movimiento", indica la bailarina.

Sus habilidades y el interés compartido con Soleil por el arte subacuático le llevaron a aceptar el proyecto del retratista. Viajó hasta Francia para hablar con él y preparar una coreografía. En concreto, un tango. La diferencia era que este no sería sobre las tablas de un teatro. Ni siquiera en la calle, como en Buenos Aires. Se desarrollaría bajo el agua. El resultado se llamó Tang'O.

Hafez pasa tres minutos bajo el agua con la única compañía de una silla. Ataviada con una camisa y en tacones, la bailarina se mueve al ritmo de la música de Anthony Rouchier, mientras sobre ella cae una luz en cenital. A su alrededor, oscuridad. Parece que está en el fondo oceánico. Pero no, está en una piscina. En la Y-40, situada en Italia. Esta alcanza los 40 metros y es una de las más profundas del mundo. No obstante, el vídeo se grabó sobre una plataforma a 10 metros de profundidad.

Antes de zambullirse, Hafez montó la coreografía. El salón de su casa se convirtió en la sala de ensayos. Allí imaginaba los pasos que iba a ejecutar. Los practicaba en tierra firme, pero sin olvidar que serían realizados en agua. "Hay que tener en cuenta la gravedad que no hay, la lentitud de los movimientos… Mientras la creaba pensaba en cómo mover el brazo, cuánta fuerza necesito para saltar o cuántos kilos de lastre me tendría de poner. Además de darle una lógica. Por lo general, cuando bailo bajo el agua improviso, pero en esta ocasión tenía claro que quería reproducir la coreografía tan cual la había ideado. Quería llevar esos exactos movimientos a la actuación", asegura la bailarina.

La coreografía se grabó en noviembre. Necesitaron cincos días de rodaje. En total, casi 500 tomas, incluidos los ensayos dentro y fuera de la piscina. 120 solo para la película. Un minuto y medio por captura entre buceo, ascenso y descenso. Hafez portaba en la parte baja del lumbar unos plomos de pesca pegados con cinta americana. Si un día necesitaba estar pegada a la silla, se ponía los de dos kilos y medio. En caso de necesitar movilidad para los saltos, cargaba con medio kilo. Las escenas grabadas en el día dependían del peso que se pusiese la bailarina.

En el agua, el tiempo se detiene. La atención se centra en la posición de la mano o en la forma de pisar. Según Hafez, la calma es fundamental. "Para bailar o posar bajo el agua tienes que estar en la más absoluta tranquilidad. Si estás pensando en aguantar la respiración, por decirte algo, no te va a salir nada, ya que no te puedes concentrar. Tienes que tener mucha confianza en ti mismo para tener la cabeza en el movimiento del pie, la mano o el pelo", remarca.

Admite que, bajo el agua, muchas veces el movimiento que pretendes realizar no se parece en nada a la que en realidad estás haciendo. Motivo por el que agradece que Soleil la acompañase en todo momento en la piscina. Él veía su trabajo, por lo que era más fácil compartir opiniones en los descansos en la superficie. Una experiencia dura también para el director del filme. "Esta es mi primera película, por lo que no fue fácil. No fue tan complicado a nivel físico, porque estoy acostumbrado a bucear sin bombona. Lo difícil fue la grabación desde el punto de vista técnico. También el nivel de concentración que exigió el trabajo. Todo el equipo necesitamos un par de días de descanso para volver a la normalidad", relata Soleil.

Semanas después Tang'O sale a la luz. Deja a sus creadores con ganas de más. "Me demostré a mí misma que soy capaz. Quiero seguir creando formas y movimientos debajo del agua. Quiero seguir practicando e investigando", sentencia Hafez. El sonido del Río de la Plata conquistó Buenos Aires y el resto del planeta. Ahora llega hasta el agua. Quién se lo diría a Virulazo.

Con información de Sputniknews.com

Estefania Lisi

Journalist and heavy social media user. Fan of Series and Movies, Fashion, Celebrities and Lifestyle+ info

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